martes, 26 de junio de 2012

«El quinto día de una huelga de hambre», un poema de Nazım Hikmet

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Si no consigo expresar bien, hermanos,
lo que quiero decirles,
tendrán que disculparme:
siento algunos mareos,
me da vueltas un poco la cabeza.
No es el alcohol.
Apenas, es un poquito de hambre.

Hermanos,
los de Europa, los de Asia, los de América:
yo no estoy en prisión ni en huelga de hambre.
Me he tendido en el césped, esta noche de mayo,
y los ojos de ustedes me miran de muy cerca,
lucientes como estrellas,
en tanto que sus manos
son una sola mano estrechando la mía,
como la de mi madre,
como la de mi amada,
como la de mi vida.

Hermanos míos:
por otra parte, ustedes nunca me abandonaron,
ni a mí, ni a mi país,
ni tampoco a mi pueblo.
Del mismo modo que los quiero a ustedes,
ustedes quieren a los míos, lo sé.
Gracias, hermanos, gracias.

Hermanos míos:
yo no tengo la intención de morir.
Si soy asesinado,
sé que entre ustedes seguiré viviendo:
yo estaré en los poemas de Aragón
(en su verso que canta la dicha del futuro),
yo estaré en la paloma de la paz, de Picasso,
yo estaré en las canciones de Paul Robeson
y, sobre todo
y lo que es más hermoso:
yo estaré en la triunfante risa del camarada,
entre los cargadores portuarios de Marsella.
Para decirles la verdad, hermanos,
yo soy feliz, feliz a rienda suelta.

 

Nazım Hikmet

miércoles, 20 de junio de 2012

POEMA DE AMOR - Roque Dalton

abillionheart


Los que ampliaron el Canal de Panamá
(y fueron clasificados como “silver roll” y no como “gold roll”)
los que repararon la flota del Pacífico en las bases de California,
los que se pudrieron en las cárceles de Guatemala,
México, Honduras, Nicaragua,
por ladrones, por contrabandistas, por estafadores, por hambrientos,
los siempre sospechosos de todo
(“me permito remitirle al interfecto por esquinero sospechoso
y con el agravante de ser salvadoreño”),
los que llenaron los bares y los burdeles de todos los puertos
y capitales de la zona
(“La Gruta Azul”, “El Calzoncito”, “Happyland”),
los sembradores de maíz en plena selva extranjera,
los reyes de la página roja,
los que nunca sabe nadie de dónde son,
los mejores artesanos del mundo,
los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera,
los que murieron de paludismo,
o de las picadas del escorpión o la barba amarilla
en el infierno de las bananeras,
los que lloraron borrachos por el himno nacional
bajo el ciclón del Pacífico o la nieva del norte,
Antología poética de Roque Dalton 32
los arrimados, los mendigos, los marihuaneros,
los guanacos hijos de la gran puta,
los que apenitas pudieron regresar,
los que tuvieron un poco más de suerte,
los eternos indocumentados,
los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo,
los primeros en sacar el cuchillo,
los tristes más tristes del mundo,
mis compatriotas,
mis hermanos.

Roque Dalton

lunes, 18 de junio de 2012

Carlos Latorre / Entre todos los muebles...

 

La luz roja


Entre todos los muebles que adornan los mundos interiores prefiero los carnívoros
Los armarios para las noches de tormenta
Mi lecho de reguero de pólvora
Su lecho para la materia que constantemente se transforma
El amor siempre toma la forma de los cuerpos que lo contienen
La casa se adapta a los hijos que engendra
Por eso entre dos mujeres elijo siempre a la del golpe de gracia
La que ama de arriba abajo
Entre ella y yo ponemos en marcha el largo tren del peligro


Carlos Latorre (Buenos Aires, 1916-1980), Otro río que pasa. Un siglo de poesía argentina contemporánea, editorial Bajo la Luna, Buenos Aires, 2010

Nota sobre la edición: Los cien años que corren desde 1910 a 2010 fueron divididos en diez décadas y se le asignó cada una a un poeta argentino, con la consigna de que eligiera los diez poemas publicados en ese lapso que considerara los más importantes. Santiago Sylvester, Javier Adúriz, Jorge Aulicino, Javier Cófreces, Tamara Kamenszain, Diana Bellessi, Fabián Casas, Eduardo Mileo, Mirta Rosenberg y Jorge Fondebrider, quien coordinó la antología, fueron de ese modo los antólogos de un libro cuyo resultado son 100 poemas, publicados en 100 años, seleccionados por 10 poetas de edades y procedencias estéticas diferentes. El poema de Carlos Latorre que aquí se publica fue elegido por Javier Cófreces, a quien le tocó en suerte la década de los años 50.
Ilustración: Tres temas tangentes, 1954, Alfredo Hlito
De Latorre en este blog:
El amor y todo