viernes, 16 de octubre de 2009

Guerra de la calle, guerra del alma


Persigo a la voz enemiga que me ha dictado la orden de estar triste. A veces, se me da por sentir que la alegría es un delito de alta traición, y que soy culpable del privilegio de seguir vivo y libre.
Entonces me hace bien recordar lo que dijo el cacique Huillca, en el Perú, hablando ante las ruinas:


“Aquí llegaron. Rompieron hasta las piedras. Querían hacernos desaparecer. Pero no lo han conseguido, porque estamos vivos y eso es lo principal.”


Y pienso que Huillca tenía razón. Estar vivos: una pequeña victoria. Estar vivos, o sea: capaces de alegría, a pesar de los adioses y los crímenes, para que el destierro sea el testimonio de otro país posible.
A la patria, tarea por hacer, no vamos a levantarla con ladrillos de mierda. ¿Serviríamos para algo, a la hora del regreso, si volviéramos rotos?
Requiere más coraje la ALEGRÍA que la pena. A la pena, al fin y al cabo, estamos acostumbrados.




Eduardo Galeano,
Días y noches
de amor y de guerra


martes, 6 de octubre de 2009

Uno de Pablo... LAS AGONIAS




" NO ACABARÁN MIS FLORES
NO CESARÁN MIS CANTOS.
yO,
CANTOR, LOS ELEVO.
SE REPARTEN, SE EXPARCEN..."
poesía Maya






EN Cajamarca empezó la agonía.

El joven Atahualpa, estambre azul,
árbol insigne, escuchó al viento
traer rumor de acero.
Era un confuso
brillo y temblor desde la costa,
un galope increíble
-piafar y poderío-
de hierro y hierro entre la hierba.
Llegaron los adelantados.
El Inca salió de la música
rodeado por los señores.

Las visitas
de otro planeta, sudadas y barbudas,
iban a hacer la reverencia.

El capellán
Valverde, corazón traidor, chacal podrido,
adelanta un extraño objeto, un trozo
de cesto, un fruto
tal vez de aquel planeta
de donde vienen los caballos.
Atahualpa lo toma. No conoce
de qué se trata: no brilla, no suena,
y lo deja caer sonriendo.

"Muerte,
venganza, matad, que os absuelvo",
grita el chacal de la cruz asesina.
El trueno acude hacia los bandoleros.
Nuestra sangre en su cuna es derramada.
Los príncipes rodean como un coro
al Inca, en la hora agonizante.

Diez mil peruanos caen
bajo cruces y espadas, la sangre
moja las vestiduras de Atahualpa.
Pizarro, el cerdo cruel de Extremadura
hace amarrar los delicados brazos
del Inca. La noche ha descendido
sobre el Perú como una brasa negra.

PABLO NERUDA



M E R C E D E S S O S A: "DECIMAS A MERCEDES", DE JORGE DREXLER
MONTEVIDEO, 6 (ANSA)- El cantante uruguayo, Jorge Drexler, homenajeó a la fallecida folclorista argentina Mercedes Sosa con unas décimas que divulgó la prensa local.
"Duerme, duerme, Negrita/que tu voz está en el campo/ en la ciudad, en el canto rodado de aquel arroyo/ en la almohada en la que apoyo mi cabeza desvelada/en mi vaso, en la enramada/ y en las radios de los coches/Tu voz la guarda la noche/muy, pero muy bien guardada", dice la "Décima para Mercedes" de Drexler.
Escrita en Madrid, donde reside, el homenaje fue escrito ayer 5 de octubre según divulgaron los medios uruguayos.
La décima de Drexler parafrasea la canción "Duerme, negrito", una canción de cuna que popularizó la cantante argentina.
Drexler, ganador del Oscar en 2005 por mejor canción inédita en la película "Diarios de Motocicleta" del brasileño Walter Selles, grabó con Mercedes Sosa su canción "Sea" en el último disco, ahora póstumo, de la artista argentina titulado "Cantora".
Considerada una de las voces mayores del folclore de América Latina, Mercedes Sosa falleció a los 74 años en Buenos Aires. GAT
06/10/2009 18:55