miércoles, 11 de febrero de 2009

CANCIÓN SIN'hOMBRE



JUSTICIA Y DIGNIDAD,
VALOR Y AMPLIAS QUIMERAS,
CASCADAS DE SANGRE Y UN CORAZÓN
DESPROVISTO DE TEMPLANZAS COLÉRICAS
TREGUA DEL COSTADO DE AGUA Y SANGRE,
DE TIERRA Y DOLOR
LA MADRE MUERE ESTREMECIDA
Y LOS HIJOS JAMÁS NOTAN SU SACRIFICIO
Y ES TARDE PARA MORALISMOS
Y NO VASTAN SOLO PALABRAS
NI GRITOS, NI SERMONES, NI TROPELES
SI QUIERES QUE ALGUIEN NOS ESCUCHE
DEJA DE PENSAR SOLO EN TI:
NUESTRA RAZA PARIRÁ UN GENIO TRANSGRESOR...
MORIRÁ JOVEN Y CON UNA LUCRADA SONRISA,
MAS SU SUEÑO NO MORIRÁ!
MAS SU SUEÑO NO MORIRÁ!
HAZ UNA CANCIÓN SIN NOMBRE,
AUNQUE TODOS QUIERAN MAS RAZONES
LIBERA LA REALIDAD SIN ATUENDOS
Y PROTESTA CONTRA TI Y CONTRA EL MUNDO
PROFETIZA CONTRA EL FIGURAR DE LAS NACIONES
ESTAS COSAS SUELEN OCURRIR,
CUANDO SON MUY POCOS
LOS DISPUESTOS A LUCHAR
Y SON DEMASIADOS
LOS TONTOS QUE TIENEN EL PODER.
BASTA DE OPRESIÓN: PEDIMOS JUSTICIA
Y NO LA PALABRA-
QUEREMOS IGUALDAD Y NO SOLO PLEGARIAS
YA NO SIRVEN SUS MUROS
UN LIBERTADOR ES QUIEN LES HABLA.
SI HAY ALGUIEN QUE ESTE EN MI CONTRA
CONTA LA HUMANIDAD SE DECLARA
Tomado del Libro: "Rebeliones Patrias" del poeta Gaston R. Freitas

Tu cuerpo está a mi lado....


Tu cuerpo está a mi lado



fácil, dulce, callado.


Tu cabeza en mi pecho se arrepiente


con los ojos cerrados


y yo te miro y fumo


y acaricio tu pelo enamorado.


Esta mortal ternura con que callo


te está abrazando a ti mientras yo tengo


inmóviles mis brazos.


Miro mi cuerpo, el muslo


en que descansa tu cansancio,


tu blando seno oculto y apretado


y el bajo y suave respirar de tu vientre


sin mis labios.


Te digo a media voz


cosas que invento a cada rato


y me pongo de veras triste y solo


y te beso como si fueras tu retrato.


Tú, sin hablar, me miras


y te aprietas a mí y haces tu llanto


sin lágrimas, sin ojos, sin espanto.


Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas


se ponen a escuchar lo que no hablamos.


Milonga del fusilao

" NO ACABARÁN MIS FLORES
NO CESARÁN MIS CANTOS.
yO, CANTOR, LOS ELEVO.
SE REPARTEN, SE EXPARCEN..."
poesía Maya

A tu memoria , compañero Che Guevara.

la MI7
No me pregunten quien soy
re
ni si me habían conocido
la
los sueños que habia querido
MI7 la
crecerán, aunque no estoy.
LA7 re
Ya no vivo, pero voy

en lo que andaba soñando.
SOL7
Y otros que siguen peliando
DO
harán nacer otras rosas...
re MI7
En el nombre de esas cosas
la
todos me estaràn nombrando.




Mo me recuerden la cara
que fue mi cara de guerra
mientras hubiera en mi tierra
necesidad de que odiara.
En el cielo que se aclara
sabrán como era mi frente.
Me oyó reír poca gente,
pero mi risa ignorada...
la hallaràn en la alborada
del día que se presiente.



No me pregunten la edad,
tengo los años de todos,
yo elegì entre muchos modos
ser mas viejo que mi edad.
Y mis años de verdad,
son los tiros que he tirado.
Nazco en cada fusilado,
y aunque el cuerpo se me muera
tendré la edad verdadera
del niño que he ..liberado.



Mi tumba no anden buscando
por que no la encontraran
Mis manos son las que van
en otras manos , buscando.
Mi voz..la que esta gritando!
Mi sueño,el que sigue entero.
Y sepan que solo muero
si ustedes van aflojando.
Por que el que muriò peleando,
vive en cada compañero !







Ser o no ser poeta


Al navegar por el ciberespacio buscando poesía, uno encuentra por lo menos dos corrientes de signo opuesto. Por un lado están los poetas que encarnan la esperanza de que el arte no dejará de manifestarse ni morirá la esencia de la poesía. Se encuentra uno con voces que conmueven y que exudan la conciencia del respeto por quien lee; voces que se descubren puras y se nutren de su personal visión, que transmiten la fuerza de su paso por el mundo y que no pretenden más que dar, con extraordinario ímpetu, una parte de sí mismas. Poetas que transpiran cada verso y se dejan desangrar en sus poemas. En la vereda de enfrente, en cambio, uno se encuentra con un hato de personajes convencidos de ser la reencarnación de Oliverio Girondo o cualquier otro poeta universal, y que, si algo tienen de alguno de ellos es la semejanza, en el mejor de los casos, del blanco del ojo.

Estos seudo-poetas pululan en foros de poesía esperando recibir elogios. Creen que el poeta no necesita más que su iluminada esencia para hacer poesía. Repudian a los que se esfuerzan por crecer, y defenestran a los que estamos convencidos de que para hacer literatura hay que leerla, hay que conocer las técnicas y buscar la propia voz, y nos acusan de atrevernos a insultar el sacrosanto lugar del sentimiento. A estos personajes les decimos: ¡Basta de paparruchadas!
¡Basta! Estamos cansados de leer una y otra vez las mismas frases manidas que se escriben desde que el mundo es mundo, estamos hartos de escuchar que el poeta sólo escribe con el corazón, estamos agotados de los que dicen que no quieren leer poesía porque no desean contaminarse. Estamos asqueados de los pretendidos vanguardistas de medio pelo, de los que defienden con uñas y dientes la falta de moderación y de quienes insultan a todo el que intenta acercarles un poco de claridad, o al menos, un poco de experiencia.

Jaime Sabines —poeta nacido en Tuxda Gutiérrez, Chiapas, México, en 1926— dijo: “La libertad se adquiere, paradójicamente, con el mayor rigor y la mayor disciplina. Así es la creación poética. Alguna vez dije que era un ejercicio impúdico, en el que el hombre se tiene que desnudar para escribir. El poeta tiene que darse totalmente en cuerpo y alma. Entonces hay que dejar muchísimo para escribir. No es cuestión de que le dicten a usted todos los poemas. Hay que tener el oído bien despierto, alerta los ojos y toda la piel al descubierto, y escribiendo aprender a escribir, como el nadador que quiere llegar a nadar bien y tiene que meterse al agua todos los días; ése es el hecho de escribir, el ejercicio de escribir, la disciplina de escribir. Sólo a través de muchos años se van obteniendo resultados, únicamente cuando se ha hecho una buena siembra se van cosechando productos consistentes.” (“La poesía es un destino”, entrevista a Jaime Sabines por Ana Cruz).

Sin embargo, estos personajes de los que hablábamos insisten en que las musas llegan de improviso y los invaden, aseguran que entonces la poesía sale, se manifiesta, y el producto de esa inspiración es arte. Dicen que si uno corrige lo que escribe deja de ser fiel a sí mismo. Dicen que no buscan fama ni aplausos, pero saltan como fieras cuando alguien se atreve a señalarles que lo que escribió está plagado de frases hechas y carece de musicalidad o, por el contrario, agobia con rimas que se ven forzadas. A estos personajes habría que decirles que son unos pelafustanes si dejan que las pobres musas hagan todo el trabajo y no usan un poquito la cabeza para moldear aquello que la inspiración ofrece. Y también, que ser fiel a uno mismo es justamente lo contrario de lo que piensan, puesto que la verdadera fidelidad consiste, ni más ni menos, que en el trabajo constante, en la corrección, la búsqueda de nuevas maneras de expresión, en la experimentación con la propia voz y no la copia edulcorada de los versitos que se imprimen en las tarjetas de felicitaciones.

Sobre esta búsqueda habla Abelardo Castillo, escritor nacido en San Pedro, Argentina, en 1935, en una entrevista que le hicieron en Artnovela.com.ar:“Yo nunca siento que lo hecho está terminado. Y no creo que la corrección pertenezca a la retórica. A lo que trivialmente llamamos literatura. Paul Valéry tocó este tema de la corrección. Él decía que se trataba de algo que uno hacía en uno mismo, llevado por la pasión de acercarse a un modelo ideal al que nunca se llegará. Esto pertenece menos a la literatura que a una zona metafísico-poética. ‘Es un acto ético, más que estético’, decía Valéry. En definitiva se trata de aproximar ese original todavía indeciso, que está entre el ser y el no ser, al modelo ideal que uno tiene en la cabeza mucho antes de sentarse a escribir.”

Juan Gelman (Buenos Aires, Argentina, 1930) se expresó en igual sentido, en oportunidad del reportaje realizado por Claudio Zeiger para Radar, suplemento de Página/12, Argentina, en octubre del 2001: “En realidad ningún poema se termina nunca. Como decía Octavio Paz, en realidad el poema no se termina sino que se abandona. La corrección es lícita y necesaria. Yo solía escribir todas las noches, desechaba lo que no me parecía bien, sobre todo cuando veía que asomaba la maquinita de la poesía. En general he escrito series de poemas que se convirtieron en libros o no pero en el término de unos dos o tres meses. Con Valer la pena es la primera vez que tardo tantos años en terminar un libro. Y bueno, con respecto a la tercera parte de la consigna, soy claro. Tirar significa eso: tirar a la basura. Pero no hay arrepentimiento.”
Para escribir poesía hay que abrirse al mundo, hay que leer. Hay que atreverse a matar un mal verso para parir un buen poema.

Para escribir poesía hay que salir del agujero de uno mismo, abrir los ojos y el alma, aprender de los que caminan por ella y la enaltecen; hay que respetarla. Marcelo di Marco (Buenos Aires, Argentina, octubre de 1957) expresó en una entrevista: “Creo en la poesía. Creo en la fuerza de la poesía, y trato de acercarme a ella con sumo respeto en cada nuevo poema que intento.”Empaparse de esa fe y ese respeto es la única manera de sentir y escribir poesía.
Ser o no ser

Hablar de poesía, cuando se siente profundamente la poesía, cuando uno intenta hacer poesía, puede resultar difícil. Pero aconsejar a quien se inicia en la creación poética, cuando ese alguien se niega a tomar conciencia de que escribir poesía no sólo es un placer, sino también una manifestación responsable de la propia visión, que requiere mucho más que frenesí, es mucho más difícil; o al menos, un arduo trabajo. Hay que superar las barreras de la necedad, la vanidad y sobre todo, de la negación que comúnmente poseen los poetas del corazón.
Cuando uno comienza a andar el camino de la poesía debe tener la humildad de reconocer que dicho camino es eterno, y la fe suficiente para saber que sólo alcanzaremos la meta cuando el último suspiro nos abra las puertas de la muerte.

Medios de Comunicación: un riesgo de todos

Los hombres y mujeres de nuestra sociedad actual donde nada encuentran auténtico, donde huyen tras frívolos materialismos, donde ya no quedan verdades inalterables por las cuales luchar, en donde tanto mas valen los intereses egoístas que los altruistas, en donde la escala de valores que erigía nuestra cultura se a desmerecido como soporte moral, en donde los distintos medios de difusión, no comunican para construir vínculos de solidaridad entre las personas ni para buscar la verdad como principio último en las distintas áreas de la información, eligen en cambio, crear sus propias formas de filtrarnos la realidad y los antecedentes, con el fin de domesticar los intereses colectivos al deliberado consumismo: utilizando los medios de comunicación y en virtud de su masivo alcance y seducción, se logra al distorsionar las informaciones la influencia sobre que decidir y como hacerlo en cada espacio de la vida, en cambio tanta “ficción” y fragmentación de los datos, producen un problema que se experimenta a diario, la constante confusión entre las escandalosas noticias y desgracias, que logran en gran medida surtir de dudas y, tanto mas alarmante de una indiscutible sensación de irrealidad, provocando en diversos ámbitos sociales, la fría puñalada de la indiferencia que converge paradójicamente a nuestra era, en un repetido escenario de la incomunicación entre las personas.
Hacen falta nuevas visiones, nuevos ideales, un nuevo<>: es justo encarar la realidad de hoy desde otros focos visionarios.
A mi me enseñaron desde niño a no confiarme demasiado en todo lo que escucho, a no atestiguar por verdadero todo lo que ingresa por mis ojos, a no acatar por entero las reglas o el precepto solo por que estos sean ejecutados por los superiores o por la ley misma, sino que ante todo siempre me ejercité a tener una mirada preciadamente crítica de las circunstancias, saber discernir con saludable juicio, lo que es justo y sin trampa, que confiesa a mis derechos como persona su valor inviolable, que sostiene los principios mismos comprendidos en la <>, conciencia que nos permite obrar libremente y en virtud de nuestros derechos: encarados al diálogo y la solidaridad. Aunque este juicio pueda resultar un tanto inusitado y con cadencias de utopía, a lo que relaciones humanas se refiere no es menos objetivo, es preciso tener siempre una visión critica de la información que llega a nuestro alcance, de todo cuanto se nos anuncia y circula como supuesta “realidad” o mención por la cual lo real surta efecto, desde una palabra que nos pueda estipular, hasta un informe de cartelera publicitaria: que solo ordena las realidades de la gente para programar despectivamente sus propios intereses.

martes, 10 de febrero de 2009

Pajarito de color (Leyenda de Cuba)



Los pájaros iban en caravana volando por los caminos y sobre el desierto para no quemarce las patas, metiéndose en las nubes para refrescarce. El sinsonte cantando, la bijirita en el lomo de la tojosa, la paloma llevando el mensaje a la cabeza de la gran manifestación que iba a homenajear al rey por el día de su cumpleaños.
Al fin llegaron al palacio y tomaron sus puestos: la paloma en el sitio de preferencia; Ou, el algodón, cubriéndola de pies a cabeza.
El rey salió a recibirlos vestido con su casaca roja.
Los pájaros entraron y estrecharon su mano, también lo besaron. Pero había uno muy presumido que era la envidia de los demás, por lo blanco que era. Un blanco mas blanco que el hielo y que la nieve, que por esos lugares era algo rarísimo.
Le decían Odilere, <>.
Odilere quedo rezagado y cuando entro en el palacio no saludó al rey. Lo vió ahí parado delante suyo, embutido en su cascara de tafeta roja con alamares dorados, pero a Odilere no se le movió una sola pluma. El rey le era indiferente.
--¿Para qué vino? -- preguntó el sijú.
--Para darce plante --refunfuñó la siguapa.
Tosoa se morían de celos al verlo tan pedantón y cocorito.
Al rey le llamó la atención tanta blancura y lo llamó:
--TU, acércate.
Odilere se acercó y con poca gana le hizo una reverencia.
El rey estaba tan embelesado por su blancura que ni siquiera se ofendió por tamaña falta de respeto.
Y aquí fue donde ni el sijú, ni la siguapa, ni el sinsonte pudieron más de la envidia y recogieron ceniza en burajones, manteca de cacao en puñados, azufre y tinta y se la tiraron a Odilere, que quedó transformado en un arcoiris y mucho más lindo que cuando era blanco.
El rey, al verlo coloreado, le puso una coronita como premio: corona de cardenal.
Y así, por la envidia de los feos, nacieron los pájaros de colores.
Nació Odilere, que es la belleza.
La paloma, que no saltó, se quedó blanca.
El rey la nombró, entónces, su mensajera oficial.
Aquí se acaba la historia.

" NO ACABARÁN MIS FLORES
NO CESARÁN MIS CANTOS.
yO, CANTOR, LOS ELEVO.
SE REPARTEN, SE EXPARCEN..."
poesía Maya

PUEBLOS SON RÍOS, RÍOS: VENAS MILENARIAS

Nacen los pueblos como los ríos, cual débiles murmullos de agua y cielo. Corren peñasco abajo haciéndose sus propios cauces, desbordando en ímpetu su inacabado fluir, surcando entre las suaves grietas el surco de su naciente; cortan las cuchillas, desenriedan las espinas salvajes y se abren por entre las grutas y los desolados valles, algunos brotan desde las montañas hasta los llanos mas exóticos, algunos otros de los cerros y laderas del oriente, de aquí o allá, de lo alto o de lo bajo, del barro y la ceniza, erepcionan desde lo secreto de la tierra madre para encausar su ritmo casi interminable e intenso, así los pueblos como esos ríos sin bascula ni frontera que pueda impedirles el paso, nacen, crecen y se lanzan a una vida milenaria por entre el surco de su mismas rocas, de su tierra. Allí todo es nuevo, todo corre hasta comvertirse en algo mas celeste que el mar.
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